Si vas a empezar a usar un champú nuevo es necesario tener paciencia antes de decidir si te funciona o no. “No todos los productos capilares para el lavado del cabello te permiten observar todos sus beneficios desde la primera aplicación. Lo que si pueden conseguir es que te guste la experiencia ya desde el primer lavado: la espuma generada, su fácil enjuague, aroma… y el resultado: un cabello suave, suelto, con su volumen natural…. Ahora bien, su uso continuado es el que te va a permitir adaptarlo mejor a tus necesidades percibiendo así todos sus beneficios. Este es el momento en el que tu champú se convierte en tu must have”, dice.
Y recuerda: es necesario hacer esto en cada lavado

1 Eliminar los enredos en seco. “La fibra capilar cuando está mojada se hincha y es más frágil. De ahí que sea mucho mejor eliminar los enredos antes de mojar el cabello”, explica Modesta, recomendando con fervor cepillar el pelo antes del lavado para eliminar residuos y favorecer la microcirculación del cuero cabelludo.

2 No utilizar más champú del necesario. Es uno de los errores más frecuentes que cometemos, según la experta. Es más, si se lava el cabello a menudo, Cassinello aconseja una sola aplicación de champú. Respecto a las cantidades, lo normal suele ser una avellana de champú para pelo corto y una nuez para melenas medias y largas.

3 No aplicar el champú directamente en el pelo. Modesta Cassinello aconseja humedecer el cabello con agua templada y después aplicar el champú sobre la palma de la mano, emulsionándolo entre las manos antes de ponerlo en el cabello. “Aplícalo sobre la raíz del pelo y masajea con movimientos suaves, intentando levantar la raíz llegando mejor al cuero cabelludo. Se amable a la hora de masajear, no descargues tu tensión, tan solo disfruta del momento. Deja actuar unos minutos y procede al aclarado”.

4 Dedicar tiempo al aclarado. Es muy frecuente que al enjugar el champú o la mascarilla lo hagamos deprisa y dejemos residuos que restan brillo y volumen. Para que eso no ocurra, tómate tu tiempo.