Sergio Ruiz, fundador del salón Hair By Sergio, experto en diagnóstico capilar, lo tiene muy claro: “Un cuero cabelludo sano debe estar libre cualquiera de estos síntomas: rojeces, caspa, grasa, descamación, comezón o costras cutáneas de color blanco, amarillo o picores. Para diagnosticar cualquier alteración en su salud, lo mejor es una exploración profesional con tu peluquero de confianza”.

Quién sabe, igual estás usando un champú inadecuado, te pasas con los productos de styling, la coloración que utilizas no es de calidad o tiene algún componente que sensibiliza el cuero cabelludo o simplemente habitas en un ambiente lleno de partículas contaminantes y comes mal. Sea lo que sea, recuerda que asociados a los síntomas mencionados, “los achaques capilares más frecuentes que dejan huella en la melena son sequedad, grasa, dermatitis, descamación, fragilidad, foliculitis y caída”, explica el experto. Lo que traducido al lenguaje capilar se llama ¿qué le está pasando a mi melena? Si quieres recuperar tu pelazo (o empezar a disfrutarlo), mima tu cuero cabelludo, “no debemos olvidarnos de que sigue siendo piel y deberíamos cuidarlo de la misma forma que cuidamos la epidermis facial y corporal”.